Los países tienen todos una serie de mitos de los que se congratulan. Estados Unidos tiene el mito del American Way of Life, Suiza tiene el mito de la imparcialidad, y Brasil tiene el mito de la fiesta eterna. No siempre son ciertos (de ahí a que sean mitos), pero en algún momento de la Historia tuvieron cierto asidero. Uruguay tiene varios mitos como que es un país de clase media, o que su educación universitaria es una de las mejores del continente. Hoy, nada de eso es cierto, pero nos congratulamos del mito. Al igual de que en Uruguay no discriminamos.
Este mito, sin embargo, tiene más fuerza razonable que los otros. Uruguay no tiene indios, pues en su mayoría fueron exterminados por Rivera. No tiene, por otra parte, una población negra importante (a diferencia de, por ejemplo, Brasil); y tampoco tiene una inmigración mal vista (como podría ser el caso de Argentina). Pero eso no quiere decir que no discriminemos como sociedad, simplemente lo ocultamos casi bien. Cuando los españoles (en su mayoría gallegos) llegaron a estas tierras escapando de las atrocidades de la guerra, el Uruguay -al contrario de lo que nos congratulamos- no los esperó con los brazos abiertos. Como poco, se los recibió con cierta indiferencia (teniendo en cuenta que se necesitaba su mano de obra), pero jamás con los brazos abiertos. Y trabajaron, como no podía ser de otra forma, en aquellos trabajos que los orientales no queríamos hacer: almaceneros, conductores de ómnibus, en el campo…
70 años después no nos llegan españoles. Ni de practicamente ningún otro lado. Pero eso no quiere decir que hayamos mejorado nuestras habilidades para integrarnos con el otro. Es que el otro siempre está, ahí… molestando. Y para muestra, un ejemplo.
Hace unas semanas el Colectivo Ovejas Negras (una ONG que trabaja para hacer valer los Derechos de los homosexuales) consiguó fondos de la Embajada de Holanda para realizar una serie de pautas publicitarias de forma de poder generar consciencia de la discriminación hacia los homosexuales, y luchar para que sean integrados a la sociedad. Fue así que, entre otras cosas, diseñaron un spot publicitario para pasarlo por los tres canales privados del país en su horario central (obviamente pagando). Dos de los canales después de pensarlo poco (y de pedir en algunos casos la modificación parcial del spot) se negaron a pasarlo aduciendo cuestiones morales. Gabriel comentó bastante esto en su blog. El canal 12 por su parte aceptó pasarlo, pero luego del horario de protección al menor (el prime time es a las 20, y el spot se pasaría después de las 22).
Queda pendiente la discusión sobre qué “poder” tienen los canales privados que utilizan las óndas estatales para transmitir. Está claro que, como empresa, deberían tener el poder de decidir qué publicidades aceptan pasar y cuáles no. Pero no queda nada claro hasta qué punto no deberían participar en campañas sociales.
Sin embargo eso no fue lo peor. O, para ser más justos, fue la punta del iceberg. En varios lugares -sobre todo virtuales- comenzaron a aparecer grupos que defendian la postura de los canales. Y no por aquello de que son empresa (que podría ser uno de los únicos argumentos que podría llegar a aceptar), sino porque hay que defender lo “natural”. Fracesitas como
- “dan ganas de agarrar un spray y pintar de negro todo eso para que nadie lo vea , estan fomentando ideas”
- “ Si es “normal” o debe ser “aceptable” que un hombre sienta deseos de estar con un hombre o lo mismo en el caso de la mujer, entonces es normal o aceptable que un hombre sienta deseos de estar con ninos, o es normal que un hombre sienta deseos de estar con animales, es su orientacion sexual no?”
- “Si fuera solo un beso no pasa nada, alla ellos.. pero despues de aceptar esto piden que aceptemos que puedan adoptar niños y cada vez más cosas de esas, y sino lo haces siempre vas a ser un discrimionador para ellos.”
- “Con todo respeto, jamas voy a creer que ser homosexual es una opcion natural o es cuestion de que “soy asi, naci asi”, es producto de la mente humana retorcida, inestable e inconforme, no se que otros adjetivos le caben.”
La agresividad mostrada en varios de estos foros, o inclusive en largos bites de facebook es increíble. O no. En realidad es bastante creíble, porque en el fondo demuestra que, como sociedad, ni siquiera nos hemos dado el tiempo de procesar nuestros discursos, de discutirlos, y de llegar a entender que un beso es un beso. All you need is Love.
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