Toma Moreno!

1829, los obreros de los Estados Unidos se juntan y llevan adelante una serie de medidas para lograr rebajar su jornada laboral: de 18 horas (o más) a 8 horas. Al principio se movilizaron directamente con el congreso de los Estados Unidos, amenazando con llevar adelante una huelga masiva el 1 de mayo de no conseguirse resultados. Se vota entonces la Ley Ingersoll, que básicamente decía que no se podía obligar a trabajar más de 18 horas a nadie, so pena de una multa de 25 dólares. La mayoría de los estados promulgó leyes y decretos que, si bien reglamentaban la jornada de trabajo de 8 horas, permitían el trabajo de más (18+) sin problema ninguno. Dado que, por la vía de los hechos, la ley Ingersoll no se cumplió, la huelga parecía inminente. Inclusive a pesar de los esfuerzos de la Nueva Orden de los Caballeros del Trabajo (principal organización de trabajadores de los Estados Unidos) para evitar que se hiciera la huelga. 1 de mayo, 200.000 trabajadores en huelga y otro tanto amenazando con el paro. Sin embargo, esto tiene y no tiene nada que ver con los Mártires de Chicago.

Los trabajadores de Chicago se llevaban la peor parte, y los empleados de la fábrica McCormik estaban en huelga desde el 16 de febrero. Fundamentalmente porque les querían descontar parte de su sueldo para construir una iglesia. Como los trabajadores no trabajaban, la fábrica se mantenía con esquiroles, rompehuelgas o carneros. El 3 de mayo, se produjo en la puerta de la fábrica una concentración de los trabajadores para protestar por sus reclamos, y cuando los esquiroles salieron de su turno, se armó una pelea bastante complicada. La policía que ahí estaba, disparó a discreción, y hiriendo y matando a varios cientos de obreros (la fábrica tenía 50.000). Esos son los mártires de Chicago.

Después, sí… revueltas, protestas, homenajes a los caídos, presos, asesinados, enjuiciados, y por fin: 8 horas de jornada laboral. Que, paradójicamente, no se celebran en los Estados Unidos (el Reino Unido y Andorra son los otros dos países de occidente que no lo celebran).

Pues bien… fiel a nuestros principios basados en la orientalidad (es decir: somos atorrantes y cuando menos podamos trabajar mejor para nosotros, y el resto que reviente) el próximo jueves se conmemora una vez más el Día del Trabajador. Acto del PIT, acto de alguna otra central, hablará alguien en la plaza de los Mártires de Chicago frente al Palacio. ¿Quiere ir? Solo si tiene auto, porque el servicio de transporte urbano, y suburbano no funcionará. No hay ómnibus, no hay taxis. ¿Tiene una tía enferma y es el único día que la puede ir a visitar? Alpiste. ¿Querés ir al acto pero vivís a 20 kilómetros? Camina amigo, que hace bien para la salud. ¿Te clavaste una madera en el vientre y consideras que es prudente ir al hospital? Pedile el auto al vecino, porque no va a pasar el 136.

Esto ya de por sí es bastante negativo. El servicio de transporte es esencial, porque es lo que permite que en una ciudad de 1.5 millones de habitantes, la gente se pueda mover. Vaya del Prado a Buceo, del Cerro a Punta Gorda, y de Cordón a La Blanqueada sin tener que pasar penurias. Y, si bien es cierto que el 1ero. de mayo no se trabaja, debería (cuando menos) existir un servicio de transporte de emergencia. Si pasa siempre cada 20 minutos, que pase cada hora y media. No se puede dejar a toda la ciudad parada.

Pero momento, que esto es diametralmente peor. Porque, al contrario del resto de las cosas, en Uruguay el 1 de mayo llega antes. El iPod llega varios meses después, la crisis siempre llega 6 meses después que llega a Argentina, y el fin del mundo llegará 30 años después que en el resto del planeta. Pero el 1 de mayo llega antes. Mucho antes. Porque llega el miércoles 30 a las 19 horas. A esa hora dejan de salir los ómnibus. Es decir que si usted trabaja y sale 19.30, yo que usted me converso al patrón para que me deje salir antes… por esas cosas de la vida quizás usted quiera volver a su casa, qué sé yo. Uno diría que la mayoría de la gente sale a trabajar a las 18, 18.30. Y puede ser. Pero, sin olvidarnos de los médicos, policías, profesores, estudiantes, bomberos, conductores, gente que tiene un bar, la gente que trabaja en un shopping, y demás, es importante entender que… el 1 de mayo es al otro día! Y así como el chofer de CUTCSA quiere volver a cenar con su familia para acomodar todo para ir al acto, el empleado de tiendas SI SI que trabaja en el Portones Shopping y sale a las 22, pero que vive en Manga, también quiere ir a cenar con su familia.

Es un despropósito, un atropello que, sin embargo, pasa. Y pasa sin que nadie proteste demasiado. Lo mismo sucede el 24 de diciembre, el 30 de diciembre, y otras fechas así especiales. Es que, en el fondo, queremos ser como Don Rodrigo: un adelantado.

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