TGi Friday
Nunca se me había pasado tan rápido una semana. Bueno, tanto como nunca no sé… pero seguramente desde hace tiempo. No me queda del todo claro si es por todo el trabajo que me queda por hacer y que visualizo cada vez que veo la lista de to do que tengo en el escritorio, o es porque necesitaba que llegara hoy viernes para cobrar.
De cualquier manera es viernes, y mañana anunciaron lluvias. Y humo. Más humo. Así que vuelven las recomendaciones finesemanisísticas. Nada de pagar los casi 6 dólares del cine (puesto en verdes parece más todavía). Mandá a los pibes a la casa de los amigos, acercate al video club amigo (yo voy a uno que se llama Emule, pero hay varios) y sacá Death Proof, la última película de Quentin Tarantino. Dejate de pavadas de matemos a Bill y esas cosas: hoy con After Effects se hace cualquier cosa. Así que volvamos al cine barato, al cine berreta, al cine Z. Eso sí: hecho con tecnología del siglo XXI. Death Proof es, ante todo, un peliculón. Ok, no es como 2001: Odisea en el Espacio. Pero no deja de ser un peliculón. No me queda claro si la mejor parte es cuando una de las protagonistas se ata en el capó del auto y sale como desquiciada por la carretera; o, por el contrario, cuando Kurt Russell se deleita estampando a la rubia contra el parabrisas. Qué sé yo…
Pero, como siempre, lo mejor es la banda de sonido. Además de una impresionante versión de Los Smiths de una excelente canción, el disco tiene de todo. Ah, cómo me gusta la música. Ok, no es completo. Hay un par de temas que desecharía rápidamente, pero bueno… chiflar y comer gofio no sale. Así que a escucharlo también, y después que saques la película del dvdclub comprate esta banda sonora. Ideal para un viaje en carretera… ponele que de Montevideo a Atlántida o algo así. O de Salto a Treinta y Tres, no sé.
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