Políticamente incorrecto
Si, estoy en contra. Lo políticamente correcto me pone mal. No todo, es cierto. Pero hay algunas cosas que me sacan. Particularmente en lo referido a la mujer. Antes que me tiren con algo, vamos a dejar explicarme. No hay nada más políticamente correcto que, en el día de la mujer, ir y felicitarla. Llevarle unas rosas, unos bombones. O por lo menos decirle: feliz día. Todo eso (y mucho más) no es otra cosa que decir: “pobrecita… un día de los 365 te voy a dejar contenta. Los otros, te doy con un caño por mujer nomás”. No debe haber nada más machista que el día de la mujer. Reconocemos (con bombones!) que son inferiores, que necesitan de un día para que se sientan iguales -o mejor de lo que son ahora-. Me parece tristísimo. Lo que deberíamos lograr es que no haya un día de la mujer. Es como si instauráramos el día del negro y, en ese día, fuéramos todos y saludáramos a nuestros amigos negros. “Feliz día, negro”. Y le diéramos palmaditas en la espalda. Nada más para hacerlo sentir como un ser netamente inferior. Pero claro, tener un día de la mujer es políticamente correcto, y zaz… se hace.
Lo mismo me sucede con la discriminación positiva. Es políticamente correcta, sin duda. Quizás en nuestro país, por no adolecer de discriminación real no nos parece necesaria. Pero en algunos países es necesario fomentar que los negros, la mujeres, y los pobres lleguen a ciertos lugares. Sobre todo en la educación. Es necesario para tener una sociedad más justa, sin dudas. Y es políticamente correcto. Claro, suceden casos como el de los hermanos gemelos brasileños que uno ingresó a la Universidad por ser negro y otro no por ser blanco.
En estos días un grupo de representantes mujeres en Uruguay están promoviendo el sistema de cuotas en las cámaras. Es decir: que cada partido tenga que llevar un “x” porciento de mujeres. Aberrante! Por favor! Claro, es políticamente correcto. Porque es cierto: las mujeres se encuentran muy mal representadas (son la mayoría del Uruguay, y sin embargo no creo que haya más de 10 legisladoras). Pero la discriminación positiva lo único que hará es que no se elijan a los mejores representantes, sino a los que hay que poner.
Supongamos que yo tengo a 10 personas, todos hombres, todos genios. Son los mejores legisladores de la historia, tienen miles de ideas que llevarán al país a ser el mejor país, más justo, más solidario, un mejor país para vivir. Pero claro, por el sistema de cuotas yo tengo que ingresar a 6 mujeres de cada 10 personas. Particularmente no tengo en mi partido 6 mujeres brillantes. Ni siquiera 6 mujeres buenas. No porque no las haya: sino porque no las tengo. Quizás no estén en la política, o quizás no estén. Lo que tiene la inteligencia es que no va en los sexos por ahora. Entonces sacrifico a 6 de los mejores legisladores, por 6 mujeres. Que no son buenas, que no llevarán al país hacia un mejor estado (o por lo menos no al que podríamos haberlo llevado de la otra forma), que quizás ni siquiera son inteligentes. Pero son mujeres. Parece una cosa media hipotética: pero alguien lo puede negar? Está clavado que sucederá.
No es una cuestión de qué es mejor tener como representantes: si hombres o mujeres. La cuestión es que debemos tener a los mejores. Si son mujeres genial!, pero si no lo son también.
Archivado bajo: Orientalidades, Uruguay, política | Etiquetado: discriminación positiva, la política, políticamente incorrecto, sistema de cuotas





Amigos,
Lo que está pasando es muy interesante. La forma en que funcionan los acontecimientos políticos es muy singular.
Volvieron las cacerolas
Saludos,
Ric.
Le erraste, y feo!
El día de la mujer no es para llevarle bombones ni flores, es para reflexionar acerca del tema. Es como el día de los trabajadores o el día del holocausto… no es politicamente correcto, sino necesario para no olvidar.
Las mujeres han sido desplazadas de la sociedad, y es necesario tomar medidas de participación “obligatoria” de manera de asegurar que se le abran las puertas.
Si tu partido tiene 10 hombres brillantes, va a tener que esforzarse por conseguir las mujeres brillantes necesarias, pues que las hay, las hay.
La cuotificación asegura canales de participación… aprovecharlos será un asunto de mujeres.
Discrepamos. Pero eso es bueno: no siempre puedo hacer que entiendas quién tiene razón
Considero que el día de la mujer (a diferencia del día del Holocausto) es la expresión máxima de machismo. Instauraremos un día del pobre? “Bien pobre, arriba” y todos nos acongojamos por 12 horas sobre su situación y después, si te he visto no me acuerdo? El día de la mujer no debería de existir.
La cuotificación, por otro lado, yo la entiendo. Entiendo el por qué y sus justificaciones. Lo que veo negativo es, justamente, que no tendremos a los mejores (en nada) sino a las cuotas. No quiero decir que las mujeres no sean las mejores, de seguro que sí. Yo creo que los mejores (ojo, no solo en la política) deben encontrar sus puestos por ser mejores, no por su sexo. Porque, de hecho, lo único que gano es la cuota, no el trabajo. Yo quiero que las mujeres lleguen a los estratos de poder (empresas, partidos políticos, gobierno, etc) por sus capacidades (que sin duda en algunos casos son excelentes) y no por una cuota. ¿Qué es lo que pasará? Eso: que habrá más mujeres, sin duda. Pero que no serán las mejores necesariamente. De qué me sirve entonces tener mujeres en esos puestos claves si no son las mejores personas para ese puesto?
Fede, entiendo lo que decís y comparto algunos conceptos, pero creo que -como dice Gabriel- le erraste feo con los ejemplos…
El día de la mujer por ejemplo me parece clarísimo. Tiene que ser los 365 días del año, pero no está mal tener un día para recordarnos a todos que hace unos pocos años las mujeres prácticamente se compraban al casarse. Es como lo que decís del Holocausto (y no me malinterpreten, por favor).
Con la cuotificación, te retruco con la misma lógica que usaste vos: “No es que un partido no las tenga, es que ni las busca, ni les da lugar”. Si “tu partido” (hipotético) no tiene seis mujeres buenas, seis que sean mejores que el 50% del partido es porque no les da lugar o porque no las quiere.
A mi entender creer que lo mejor de un partido puede tener una conformación menor al 30% femenino… es un tema de machismo.
Aparte el proyecto no prohibe la conformación con menos de 30%, simplemente agarran menos financiamiento así que si no querés o realmente no tenés, no tenés que patear a nadie.
tanconectados,
antes que nada gracias por darse una vuelta por acá. Y gracias por compartir tus opiniones también. Igual diferimos, pero eso es bueno, porque en el intercambio de opiniones se llega a la verdad.
Si mi “partido” (llamémosle el Fedismo) no tiene 60% de mujeres, no es porque no las quiera buscar. Supongamos que salimos a la búsqueda de esas mujeres y que las encontramos. Encontramos -porque sería innegable que hay mujeres inteligentísimas- y les proponemos tener un mejor país. Pero supongamos que no les interesa la política para nada. Que quiere (suponiendo que quieren claro) cambiar al país desde otros aspectos (la enseñanza, trabajar en una ONG, ser directora de una empresa, qué sé yo…). Entonces, ahí (y ese es mi miedo) tengo que salir a la caza de “cualquier” mujer… porque ya no me importa tener a los mejores: me importa llenar el cupo. ¿Alguien puede dudar de que esto va a pasar?
Y mucho peor: las mujeres se convertirán en mercancía. Porque ahora “valen más”. De hecho, si soy políticamente incorrecto, no me importa ya si pensás bien o mal, si sos buena en lo que hacés o no, o si me vas a servir para sacar al país adelante: solo me importa que seas mujeres. 6 chicas lindas, y a otra cosa mariposa.
En lo que sí estamos de acuerdo (creo que todos) es que tenemos que generar los espacios como sociedad para que sea algo igualitario. Pero las cuotas y la discriminación positiva me parece que no son el camino.
La verdad no estoy nada de acuerdo, con nada de tu post. Igual el blog esta muy bien disenado. Las cuotas y la discriminacion positiva son una de las tantas herramientas con las que se cuenta a la hora de favorecer que grupos no representados, (por x razon) tomen parte en la vida publica. En Uruguay, seguramente no tenemos esa necesidad porque exterminamos a todos nuestros indigenas, y ademas, porque a toda la poblacion negra la tenemos encerrada en un barrio en Montevideo, donde tienen una pobre vida, con indicadores de salud y educacion mas bajos que el resto de la socidad. No claro…”Quizás en nuestro país, por no adolecer de discriminación real no nos parece necesaria” (sic).
(lamento la ausencia de tildes, no los tengo)
El comentario fue oportunamente editado.
Roberto:
gracias por pasar por acá. De cualquier forma, un punto importante a tener en cuenta:
acá no se insulta; y tratemos de llevar la discusión con altura. Gracias
maredelsur,
el problema quizás es de que partimos de puntos de vista diferentes:
yo quiero que la gente llegue a lo mejor (supongamos que lo mejor son los puestos altos: sea en la política o en una empresa, o un título universitario) simplemente porque es la mejor. Yo no quiero que me atienda una cirujana porque es mujer… quiero que me atienda porque es la mejor!
Otra postura entiendo que es que la gente llegue porque son minoría. Sean o no sean buenas en lo que hacen.
Entiendo, sin embargo, que debemos darles las mismas oportunidades a todos. Pero no de esa forma. La discriminación positiva es altamente peligrosa, y los casos de injusticias realizadas con ella me llevan a pensar justamente eso: no deja de ser discriminación.
Hasta hace un tiempo yo no pensaba muy distinto que tu. Yo apruebo la meritocracia, eso es claro. Pero quien la define? que es un merito y que no? Ese es un primer problema. El segundo problema es cuando la “meritocracia” lleva a que curiosamente, haya menos mujeres (viste el observador de hace unos dias, con “los mas influyentes”…que paso con la Ministra del Interior? si eso no es poder, el poder donde esta?) … me explico?
El tercer problema, tal vez no tan claro en la sociedad uruguaya porque aun no es tan diversa, es el cultural. A medida que tengo mas gente sin representar, los “meritorios” curiosamente son todos blancos, viven en el mismo barrio…y se juntan solo entre ellos… Por supuesto las politicas de discriminacion son ampliamente debatidas. Aqui, el debate es con los maories, solo que tras una guerra cruenta, casi el exterminio, y posterior resurreccion, a ningun pakeha (blanco) se le ocurre cuestionar demasiado estas cosas. Hay mucha culpa, pero tambien autentico deseo de integracion. La eficiencia, a veces tiene que dar paso a la justicia y la integracion. Todo esto., claro “en lo alto”. Las cuotas para mujeres o politicas de apoyo a la poblacion negra en funcion de su representatividad… en el Parlamento, ameritan un debate mas profundo, y separado. Igual, no creo que nuestros puntos de partida, esten tan lejos.