Vino la maestra, y le dio un coscorrón

Fines de 2007, el calor derrite las neuronas de nuestros legisladores, y votan la “ley del coscorrón”. Básicamente, no le podés pegar a tu hijo. Uh, qué feo que suena (ya hablaré un día sobre lo políticamente correcto), pero pegarle a tu hijo es necesario. Claro, no es cuestión de pegarle siempre. Ni siquiera de pegarle. Pero la autoridad se ejerce, y el simple hecho de saber que te podés ligar un sopapo bien puesto es, como poco, un suficiente elemento disuasivo. Nadie niega la charla anterior, la quita de “derechos”, ni las reprimendas verbales. Pero la agresión física (ups, qué feo que suena de nuevo!) es necesaria para la continuidad de la especie humana. Los padres son padres, y chau pinela.

Les dejo a continuación dos videos de Emilio Calatayud Pérez , un juez de Granada (España) que habla un poco sobre la vanalización de las obligaciones que estamos teniendo (en realidad, ellos… pero que nos viene al pelo nosotros). Nos fuimos de mambo: pasamos de NO! a todo, al dale que es tarde.

8 comentarios

  1. Pero piojito querido… no creo que la ley pretenda penar a todo el que de un sosegate-tate-quieto o un sopapo-pedagogico, sino mantener a raya a los que realmente abusan y maltratan a sus hijos.

    Me parece exagerado que se hable de este tema como si la ley fuera exagerada.

  2. No, no… no confundamos. La violencia infantil -como la de género- ya está castigada penal y civilmente. Antes de la “ley del coscorrón” si yo le partía la cabeza con el palo de amasar (se sigue usando esto?) iba a ir preso. La ley nueva no regula eso.

    De hecho, no regula nada. No impone penas ni mucho menos. La ley establece que “queda prohibido a padres o responsables, así como a toda persona encargada del cuidado, tratamiento, educación o vigilancia de niños y adolescentes, utilizar el castigo físico o cualquier tipo de trato humillante como forma de corrección o disciplina de niños, niñas o adolescentes.”

    ¿Si le tirás de las orejas, lo estás castigando físicamente? Y si lo dejás sin comer, o no lo dejás ir a un cumpleaños o a jugar con los amigos, lo estás humillando?

    No hay multas, no hay penas, no se especifíca qué es un trato humillante (hacerlo tomar la sopa por ejemplo?) no que es castigo físico (tomarlo de un brazo y llevarlo a rastras cuando no quiere caminar?). La ley no define, no castiga, no impone.

    Entonces, exagerada? No! Totalmente innecesaria. Lo que se quiere perseguir, ya se perseguía (o si tu vecino lo remaba a palazos al hijo iba a seguir como si nada?) y además ahora es plausible de juicios y qué sé yo cualquier persona (porque no son solo los padres).

  3. igual sigo creyendo que es bueno que en algún lado se diga: “no es correcto golpear a los niños”

  4. Gracias maresdelsur por darte una vuelta por acá. Leí tu anotación en tu blog, y encontré algunas diferencias entre NZ y nosotros. La principal: que los políticos en NZ penalizaron la violencia contra el niño. Acá no. Nuestra nueva ley no penaliza nada: dice lo que no se puede hacer, pero no hay castigo.

    No se puede legislar contra la realidad. Y a los niños que antes les pegaban, lamentablemente les seguirán pegando. Esta ley no sirve de nada. Y a los que no les pegaban -porque entendían que la metodología debía ser otra- tampoco les pegarán. Pero la ley no hace nada. Es más: es tan poco clara, que ya no sé si obligar a que coma polenta es una acción humillante o no.

  5. jajaja te concedo que la tecnica legislativa no fue la mejor, y pero la penalizacion ya esta en nuestro ordenamiento juridico (Codigo Penal..no me apures con los articulos ..porque hace tiempo que di penal,). Por lo general, estoy en contra de la inflacion normativa (lease crear leyes y leyes y leyes) sin una adecuada politica publica detras. Creo que eso, quedo claro en mi post, la ley es una oportunidad para hacer algo mas, un engranaje mas. Si es por leyes que no se cumplen, Uruguay tiene una coleccion (aclaro que para el estandar regional, igual no es tan terrible…pero bue…si miras al otro lado del rio, esto no es decir mucho)

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